
2010, técnica mixta sobre caja de cartón 48 x 21 cm
La plusvalía económica se distribuye entre la sociedad basado en un sistema ineficiente que necesariamente ha de cambiar. La ecuación actual se basa en marcar unos precios de mercado que incluyen:
costes+beneficio+impuestos
El precio real de las cosas, que no lo incluye esta distribución del mercado, tiene que tener en cuenta el impacto en la diversidad que contienen implícito todas las mercancías y servicios en transacción. La ecuación entonces sería:
coste+beneficios+impuestos+impacto en la diversidad
Si un ipod, por ejemplo, tuviera que incluir una ecotasa (impacto en coste de diversidad), por todo el CO2 que emiten la gestión, contaminación y el tránsito planetario de las materias primas extraídas por toda la tierra, los componentes electrónicos, y los propios aparatos hasta las casas de los consumidores finales, costaría 10 veces más, ya que tendría que compensar el fabricante a los afectados por el impacto en el ecosistema de todo el proceso. Este impacto recae casi siempre en los países del sur, suponiendo un coste real que se puede agrupar en lo que algunos consideran como la deuda climática, generada por el propio estilo de vida de los países del norte que consumen varias veces la capacidad del planeta, condenando además los del sur a la miseria y al desastre ecológico.
La prioridad para los países del norte es buscar soluciones a sus problemas financieros, energéticos, sociales y medioambientales emitiendo dinero sin parar en una carrera que trata de taponar las vías de agua de un barco que se está hundiendo, sin acometer la verdadera realidad de un modelo de vida que ya no funciona y que tendrá que cambiar, en un proceso que no estará exento de dolor. Cuanto antes comience a todos los niveles de la sociedad el pensamiento lateral que puede hacer realidad un cambio con una alternativa al laberinto actual, menos traumático será.
Un cambio profundo en la ecuación, donde costes, beneficios, impuestos y diversidad tienen que ser realineados en nuevo sistema económico, político y social que solo puede instaurarse con éxito con la creación de un gobierno mundial.
Yo más que impacto en la biodiversidad, lo veo como un precio por los bienes comunes, a saber, el agua (ríos, mares, manantiales, aguas subterráneas...), el aire, la biodiversidad, los bosques, ... En un sistema en que todo tiene precio, ¿porqué no se le ha puesto precio a los bienes comunes, porque se hace uso y abuso de ellos, sin repercutir su deterioro (amortización) en el precio de las cosas? debería crearse un banco mundial de los bienes comunes de la Humanidad, y desde ese banco se debería grabar a toda corporación que hace uso de los mismos. Y en los casos de abuso, no solo es pagar por haberlos usado, sino que deberían imponerse sanciones para corregir el mal uso y sus consecuencias
ResponderSuprimirpor cierto el cuadro me gusta mucho :)
ResponderSuprimirsi, tu comentario va un poco en la onda del proyecto venus. pero no es suficiente con socializar los recursos naturales, ya que entonces no cubrirías el problema del reciclaje
ResponderSuprimirDesequilibrios brutales. La actividad económica históricamente era la interacción entre las personas y el medio natural: economía real y medio ambiente. Periódicamente el ser humano abusaba de la naturaleza y ésta le devolvía el golpe, a la deforestación le seguía el diluvio y la erosión, a la contaminación le seguía la enfermedad y la corrosión. En el último siglo interacciona el mundo financiero, que no es más que el descuento al presente de los disfrutes futuros. El presente no existe. El ahorro no tiene sentido, si podemos disfrutar ahora de bienes, gracias al crédito, que no podríamos tener sin mucho trabajo t ahorro. El crédito se bombea y nos lleva al sobreconsumo que impacta terriblemente sobre el medio natural. Las actividades de economía real ya no son rentables comparadas con los rendimientos de la especulación. La globalización y la tecnología permiten operaciones financieras en milésimas de segundo con beneficios brutales, deslocalizados, para unos pocos mientras los clásicos factores de producción, tierra, trabajo y capital no especulativo, se ven constreñidos a todo tipo de regulaciones, restricciones e injusticias. ¿Para qué invertir en la economía real si la especulación es más rentable…?. Mi reflexión: no pararemos el deterioro ambiental, si no reflexionamos sobre como la economía financiera impacta brutalmente en nuestras vidas y, especialmente, en las que sólo tienen sus manos para trabajar. Gracias por la exposición y por abrir puertas a una reflexión. Juanma
ResponderSuprimiren realidad no hablo de socializar los recursos naturales, sino de ponerles un precio por el que todo el que los use o destruya tenga que pagar. el precio no es dinero, es el propio recurso. por ejemplo en el desastre de la plataforma del golfo de méxico, BP debería ocuparse de restablecer todo lo destruido, no con dinero, sino con lo que mismo que ha muerto (fauna, flora), restablecer el agua a u estado previo, ...y si para ello deben declarar esa zona como reserva durante 50 años, BP debería ocuparse de que no haya colaterales en la declaración de esa zona como reserva durante el tiempo que sea necesario. con ésto sólo hablo de algo obvio que por el momento nadie contempla y que me llena de asombro cada vez que lo pieso....
ResponderSuprimiry por supuesto además, están las 3Rs, eliminar la adicción al consumo, usar energías limpias, recuperar nuestra relación con el entorno natural, ....
todo esto se denomina economia solidaria
ResponderSuprimirhttp://www.trueque-marysierras.org.ar/biblioteca2.htm
La revelación ecológica nos abre un horizonte económico hasta ahora inédito que consiste en implantar una regulación que aporte transparencia al mercado y nos permita conocer el impacto oculto de nuestras compras. De ese modo, los consumidores tendremos una detallada información sobre el impacto de nuestras decisiones, muy parecida a la que emplean los analistas de mercado para ponderar los beneficios y las pérdidas de las empresas. En un máximo de 20 años, las empresas que apuesten por la sostenibilidad se verán recompensadas, mientras que las que se resistan al cambio tenderán a desaparecer.
ResponderSuprimirContinuar leyendo en El Blog Alternativo: http://www.elblogalternativo.com/2009/05/31/inteligencia-ecologica-de-daniel-goleman/#ixzz0pyo7J8OK