ibuprofeno





2009, óleo sobre tabla 81 x 65 cm


Sufro una sensación recurrente en la que me cuesta distinguir lo que es real y lo que no es. Mi mundo interior, mis sueños, mi percepción se fusiona en lo más profundo de mi mente con lo que va sucediendo en realidad. Es como una foto instantánea realizada con una cámara digital. La sensación se incrementa por momentos cuando me voy dando cuenta con el paso del tiempo que muchas cosas suceden porque si. No se si llamarlo destino o mano divina, pero siento que mis decisiones son parte de una ficción, donde ya esta escrito que es lo que va a ocurrir. Pero sin sueños, no hay nada, te conviertes en una marioneta de ese destino que parece que va decidiendo por ti. No hay nada estático, solo esa fotografía instantánea de un momento en el que perseguimos dejarlo inmóvil. Cuantas veces pensamos que las cosas ocurren por alguna razón. ¿Y si no fuera así? Cuando dudas te entra el vértigo, es verdad, a lo mejor no ocurren por ninguna razón. Y vuelvo a los sueños. Sólo si soy capaz de soñar soy capaz de asimilar dignamente la realidad. Y cuando no somos capaces de encontrar aquel sueño que me reconforta, llamamos a la química y alteramos nuestra percepción sensorial. IBUPROFENO es una métafora, el sucedáneo de la química sobre la búsqueda de los sueños. El ser humano va buscando la vida sin riesgo y con las necesidades cubiertas que proporciona el granjero bueno que nos da de comer, limpia el habitáculo, nos enciende las luces y nos inyecta la química que nos permite ver la vida en rosa. ¿Quién no se ha tomado un Ibuprofeno buscando esa sensación?



0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por tu comentario